El crédito domina el consumo en Ecuador, mientras crece una generación que lo usa no solo para gastar, sino para cumplir sus metas.
Quito, abril de 2026. El uso del dinero en Ecuador está cambiando. Hoy, la mayoría de las compras no se hacen con efectivo ni débito, sino con crédito. Y detrás de ese comportamiento hay una realidad más profunda: cada vez más ecuatorianos dependen del financiamiento para sostener su día a día, pero también para generar ingresos.Según cifras de la Superintendencia de Bancos, en febrero de 2026 el 91,6% del dinero que se movió con tarjetas fue a través de crédito, lo que representa más de $539 millones. En comparación, el débito apenas alcanzó el 7,9%. Es decir, de cada USD 10 que se gastan con tarjeta en el país, más de USD 9 provienen de financiamiento.¿En qué gastan más los ecuatorianos?Los datos muestran que el crédito está concentrado en gastos como: supermercado, salud, restaurantes, vestimenta, vehículos, educación, licores y otros.En febrero de 2026, tan solo en restaurantes los ecuatorianos registran más de 6’300.000 transacciones equivalentes a cerca de USD 120’880.000. Otros gastos como supermercados lideran la lista con más de 6’300.000 transacciones y más de USD 229’141.687 durante este período.El crédito ya no es solo para gastarA diferencia de lo que se podría pensar, el crédito no se usa únicamente para compras inmediatas. Los ecuatorianos lo están utilizando como una herramienta para trabajar: acceden a financiamiento que les permite vender, generar ingresos o mejorar su situación económica.Este cambio es importante porque transforma la relación con el dinero. El crédito deja de ser solo una deuda y empieza a verse como una oportunidad.Una realidad: cada vez más familias dependen del créditoSin embargo, esta tendencia también tiene su lado complejo. Según Defensa Deudores Ecuador, en el país, 6 de cada 10 personas necesitan endeudarse para cubrir gastos cotidianos, y en momentos específicos, como el inicio del año escolar, la presión es mayor.Esto muestra que el crédito no solo financia oportunidades, sino también necesidades básicas.Entre la oportunidad y el riesgoA pesar de este escenario, los datos de PayJoy indican que los usuarios mantienen una buena disciplina de pago, especialmente cuando el crédito está ligado a mejorar sus ingresos.Esto rompe con la idea tradicional del deudor como alguien que no paga. Por el contrario, muchos ecuatorianos buscan cumplir porque entienden que su acceso al crédito depende de ello.“Con un manejo responsable y un buen comportamiento de pago, este registro puede abrir la puerta, con el tiempo, a que otras entidades otorguen otros productos financieros que acompañen proyectos y metas personales”, dijo Joaquín Dávalos, Country Manager de PayJoy Ecuador.Pero, ¿quiénes están usando ese crédito? Las cifras muestran que el perfil del usuario es claro: jóvenes entre 18 y 34 años, con ingresos limitados y alta informalidad laboral, muchos de ellos sin acceso a productos financieros tradicionales.En otras palabras, se trata de una población que históricamente ha estado fuera del sistema bancario y que ahora está encontrando nuevas formas de acceder a financiamiento.
